Desde que el hombre se considera
como tal ha respetado a sus antepasados muertos, les ha llegado a rendir
culto y a contactar con ellos para pedir consejo o ayuda. La mayoría de
las tribus norteamericanas consideran sagrada la tierra de sus antepasados,
la religión del antiguo Egipto estaba centrada en el tema de la muerte,
incluso algunas culturas enterraban a sus parientes en la pared de su
casa para que les resguardara. Muy pocas sociedades no realizan ceremonias
funerarias, generalmente para mantener al fallecido contento en cualquier
sentido, y evitar que no pueda llegar al otro mundo o que regrese.
Actualmente estamos algo más acostumbrados a escuchar historias sobre
todo tipo de fenómenos paranormales, aunque aquellos que las viven no
los terminan de olvidar. Hay manifestaciones de muchas clases, ya nadie
creería en un fantasma ataviado con una sábana y unas cadenas. Estos suelen
revelarse más por sus efectos secundarios que por una visión estremecedora.
Los denominados poltergeist, por ejemplo, se caracterizan por su habilidad
para irritar a los que los sufren, suelen manifestarse moviendo objetos,
escondiéndolos, dejando caer cosas, volcándolas o, en casos extremos,
haciéndolas flotar. Una manera de saber si un objeto ha sido manejado
por un fantasma es que suele estar caliente. El doctor Hans Bender logró
rodar casi un minuto de película de un efecto poltergeist real ocurrido
en Alemania, donde se ven volar y desplazarse objetos.
Otras entidades se manifiestan de maneras menos escandalosas, aunque no
menos preocupantes, como en el caso de las caras de Belmez, en el que
no se pudo hallar explicación a la aparición reiterada de dibujos de caras
en el suelo y paredes. También son típicos los focos de frío o calor,
o malos olores que aparecen sin una explicación racional y que desaparecen
tan misteriosamente como llegaron, o incluso descargas eléctricas.
Por supuesto también están las apariciones de personas o cosas, generalmente
en fotografías o vídeos, así como las psicofonías, en las que el/los entes
se revelan "en diferido". Los mensajes suelen ser ruidos humanos (lloros,
quejidos...), o una frase que se repite, aunque no faltan los mensajes
dirigidos al investigador (desde consejos hasta amenazas), por eso más
que aconsejar se prohibe a personas que no estén psicológicamente preparadas
que realicen este tipo de prácticas. Mediante cámaras de vídeo también
se han captado entidades, incluso a veces con sonido si se combina con
una grabadora, ya sea en tomas realizadas por casualidad o en circuitos
cerrados de televisión (enfocando la cámara a la televisión en la que
se emite lo que se grava), en los que en apenas unos fotogramas entre
la estática se han descubierto imágenes fijas o en movimiento de seres
fallecidos. De esta manera se captó un mensaje de Constantin Raudive,
padre de las psicofonías; con el vídeo se captó su imagen, y con la grabadora
el siguiente mensaje:
"Un sustrato inmaterial, cualquiera que sea el nombre que le deis, principio,
alma o espíritu, es una parcela de eternidad, escapa a la destrucción...
(ruidos). desgraciadamente hoy la gente tiene miedo a morir, pero la muerte
no es temible. La enfermedad es temible. Y lo que precede a la muerte.
La muerte desemboca en una eternidad radiante, es una liberación que pone
fin a nuestras tragedias"
Si lo que desea es encontrarse con un fenómeno paranormal del tipo manifestación,
debe saber que los mejores sitios son los lugares antiguos como casas
viejas, teatros o cementerios, teniendo siempre en cuenta el carácter
privado de estos lugares y el respeto que se merecen.
La mejor hora para recoger este tipo de experiencias son las primeras
de la mañana (las 8 o las 9) en las que seremos menos propensos a dejarnos
llevar por la imaginación y los ruidos naturales (crujidos o dilataciones
de las estructuras, animales nocturnos...).
Si se ve algo por el rabillo del ojo se debe evitar girarse para mirarlo
directamente, ya que entonces dejaremos de verlo. Por ello debemos usar
la visión periférica, dejar que el objeto se introduzca en nuestro campo
de visión. Siempre es aconsejable ir acompañado, y bien equipado. Se debe
llevar una cámara con luz ténue o película infrarroja si deseamos tener
pruebas. Lo mejor es usar una cámara de vídeo, ya que así evitamos que
una mancha en el revelado nos dé que pensar, también evitaremos así enfocarlos
directamente (usando la visión periférica con la cámara). También se debe
llevar un termómetro digital para registrar los cambios inusuales de temperatura.
Los profesionales, entre otras cosas, disponen de un detector electromagnético
que capta señales de energía no producidas por aparatos corrientes (electrodomésticos,
etc.) .
Uno de los casos más recientes de fantasmas aparecidos en vídeo es el
que aparece en la película "Tres hombres y un bebé", que no fueron hechos
públicos hasta meses después de que apareciera en vídeo. Se dice que la
casa en la que se rodó, un niño había sido asesinado con una escopeta.
En la primera imagen se ve en la ventana, del fondo una escopeta que por
supuesto no estaba allí. En la segunda y tercera, también al fondo en
la misma ventana, y mientras los actores realizan su trabajo en una escena
de unos 20 segundos, la escopeta ha desaparecido y ahora por la ventana
se asoma un niño que desde luego tampoco estaba allí.
Así pues, parece ser que los fantasmas existen. Hay quienes los han visto
y quienes los han sufrido, y otros que no se creen ni lo uno ni lo otro.
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