ORACIÓN PARA EL MIERCOLES
¡Oh, Manuel! Defiéndeme contra el enemigo común
y malo, y contra todos mis enemigos visibles e invisibles, y líbrame
del mal. Jesucristo rey, vino en paz y la guerra encendida de su
casa es la paz de las almas, que nunca la conocieron. Jesucristo
triunfa, Jesucristo reina, Jesucristo manda; que Jesucristo me aleje
de todo mal y de la paz que ansío. He aquí la cruz de nuestro Señor
Jesucristo. Huyan, pues, mis enemigos a su vista, que el León de
la tribu de Juda a triunfado; raza de David, Aleluya, Aleluya. Salvador
del mundo, sálvame por tu preciosa sangre; socórreme por tu cruz
bendita. Dios misericordioso, Dios inmortal, sé mi guía, protégeme
Dios mío. ¡Oh, Agios Otheos, Agios Ischyros, Agios Athanatos, Eleyson
Himas, Dios Santo, Dios Fuerte, Dios Misericordioso e inmortal,
tened piedad de mí, que soy criatura viestra, sed mi sostén y mi
guía. Señor, no me abandoneis, no desoigáis mis plegarias; Dios
de mi salvación, ayudadme siempre. Dios mío. Amén.
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