(A continuación,
la transcripción de un programa radial).
Viene el Nuevo Orden
Mundial
¿Está usted listo?
Manténgase con nosotros
para que obtenga revelaciones tan asombrosas
que usted nunca volverá a ver las noticias de la misma forma.
DURANTE LOS PROXIMOS 30 MINUTOS, USTED ESTARA EN LA ESPADA DEL
ESPIRITU
Este es David Bay, director del Ministerio Senda Antigua.
Y esta es la Espada del Espíritu, un programa de radio dedicado a advertir
e informar al pueblo de Dios. Estamos
comprometidos con el estudio y la exposición de la infalible, inspirada
y autorizada Palabra de Dios. Los puntos de vista
expresados nos pertenecen, y no necesariamente son los de esta estación.
Nuestra sociedad se está deteriorando, y los cristianos que creen en la
Biblia están mal preparados para enfrentar ese
deterioro. Este programa de radio está dedicado a preparar al pueblo de
Dios a enfrentar los retos de este Día, y
alentar la obediencia a la Palabra de Dios, separándonos de la mundanalidad
y las falsas doctrinas.
La bancarrota moral de nuestra sociedad está bien documentada.
Pocas personas entienden por qué hemos quedado en bancarrota moral. Sin
embargo, cuando observamos nuestra
sociedad a través de los ojos de Dios, a través de la Biblia, podemos
ver fácilmente por qué enfrentamos los problemas
sin precedentes de hoy. Este estudio de Estados Unidos a través de los
ojos de Dios es lo que siempre tratamos de
hacer aquí; manténgase con nosotros para que escuche algunas verdades
que le abrirán los ojos.
En las semanas pasadas, hemos estudiado los lazos entre las Sociedades
Secretas y la implementación del Nuevo Orden Mundial. Estudiaremos cómo
el Vaticano podría estar ahora totalmente controlado por estas Sociedades
Secretas, en camino a completar la Religión del Nuevo Orden Mundial, que
estiman es una parte indispensable de su Nuevo Orden Mundial.
Discutiremos este tema a partir de varias fuentes:
"The Broken Cross" (La cruz torcida), por Peirs Compton, 1981.
"The Occultic Conspiracy: Secret Societies -- Their Influence and Power
in World History" (La conspiración ocultista: sociedades secretas -- su
influencia y poder en la historia mundial), por Michael Howard, 1989.
"Behold A Pale Horse" (He ahí un caballo blanco), por el autor cristiano
Bill Cooper, 1991.
Miremos primero "The Broken Cross".
Compton es un ex editor de un periódico católico, "The Universe". El traza
la presunta infiltración de la Iglesia Romana por los Illuminati. El autor
es un católico tradicional y aún practicante, que ha escrito este libro
como protesta contra el abandono por la Iglesia Católica de sus enseñanzas
tradicionales de la doctrina cristiana. Compton se lamenta:
"Hay un sentir en el exterior de que nuestra civilización está en peligro
de muerte. Es un despertar reciente... Porque la civilización declina
cuando la razón se pone de cabeza, cuando lo malvado y abyecto, lo feo
y corrupto, son convertidos aparentemente en las normas de las expresiones
sociales y culturales... cuando la maldad, bajo una variedad de máscaras,
toma el lugar del bien".
"Nosotros los de esta generación...nos hemos convertido en las víctimas
dispuestas, inconscientes, o resentidas de tal convulsión. De ahí, el
aire de inutilidad que nos ha impregnado, un sentimiento de que el hombre
ha perdido la fe en sí mismo y en la existencia como un todo... Nunca
antes el hombre ha sido abandonado sin una guía o compás.... divorciado
de la realidad... sin religión" (p. 1-3).
Compton luego hace una lista de las fallas de la Iglesia Católica en años
recientes:
Declinación en la creencia en los absolutos (p.2-3).
Su disposición a comprometerse con la maldad en este mundo, en lugar de
mantenerla a raya (p.3).
Predicación del humanismo en nombre de la caridad cristiana (p.3).
Pasar de ser el enemigo inflexible del comunismo a tomar parte en un "diálogo"
comprometedor, contribuyendo así a la ruina de la sociedad.
Claudicó en su credo de Un Dios Verdadero en el cielo por el falso credo
de que hay muchos dioses en el Cielo y en la Tierra (p.3).
Compton luego hace la pregunta crítica -- "¿qué es lo que ha causado los
cambios en la Iglesia"? Luego de reconocer que la mayoría de las personas
naturalmente rechaza la idea de una "conspiración", el autor declara,
" vemos... la obra de un plan de siglos y deliberado para destruir a la
Iglesia desde adentro. Aun así hay más pruebas de todo tipo sobre la existencia
de esa conspiración, de las que hay sobre algunos de los hechos comúnmente
aceptados de la historia... La orquestación secreta, que se ha ocultado...
a los académicos, así como a la mente del público, ha sido el trasfondo
o la fuerza impulsora de gran parte de la historia mundial" (p.4).
En este punto, sentimos la necesidad de hablar sobre el concepto de una
conspiración interna en los sucesos mundiales. Sin duda, muchas personas
se burlan de tal concepto; aun así, les recordamos a nuestros oyentes
dos hechos:
La Biblia declara claramente y a menudo que Satanás ha estado conspirando
contra Dios desde el comienzo de la historia mundial para tratar de tomar
el control de este universo de las manos de Dios. Tanto Satanás como Dios
trabajan mediante agentes humanos para controlar este mundo. Vemos este
panorama en Daniel 10, donde Daniel ora por 21 días por una respuesta
a la oración. Cuando el ángel de Dios llega hasta él luego de este periodo
de tiempo, le dice a Daniel que Dios había respondido a la petición de
Daniel el mismo día en que Daniel oró y había comisionado a este ángel
particular para llevar la respuesta. Sin embargo, este ángel había sido
retrasado por los demonios de Satanás, que batallaban contra los ángeles
de Dios en el ámbito sobrenatural. ¿Por qué era la batalla? Para ver qué
fuerza controlaría realmente a los reyes de la tierra, al tomar las decisiones
diarias que afectarían la historia del hombre. La Biblia enseña la conspiración
de Satanás y sus seguidores terrenales contra Dios y Sus santos.
El renombrado historiador Edward Gibbons, escribió en su obra magistral,
"The History of the Decline and Fall of the Roman Empire" (Historia de
la declinación y la caída del Imperio Romano), que la razón principal
de la caída del Imperio Romano de 1,200 años fue una conspiración interna,
secretísima, dentro del propio gobierno. Todo el tiempo que los conspiradores
estuvieron causando daño, engañaron magistralmente a los ciudadanos del
Imperio, a través de las mentiras y mediante las burlas ante la estupidez
de cualquiera que osara sugerir que esto era una conspiración. Cualquiera
que no aprenda de la historia está condenado a repetirla, así que debemos
despertar y tomar nota de la realidad de la conspiración en nuestros medios.
Ahora volvamos a la palabras de Compton concernientes a la Iglesia Católica
Romana actual:
"El deseo de dominar el mundo, ya sea a través del poder de las armas,
la cultura o la religión, es tan viejo como la historia...." (p.5).
Luego de detallar algunos de los intentos de tomar el control del papado
por parte de elementos no cristianos, Compton llega entonces a Adam Weishaupt,
el sacerdote jesuita que creó los Maestros de los Illuminati, sobre los
cuales hemos hablado repetidamente. Compton declara, "...Adam Weishaupt
pudo ver el prospecto que tenía delante de sí son una mente militar. Tenía
empuje y visión. Sabía el valor de la sorpresa, basada en el secreto...
Era decidido... Fusionaría a la humanidad en un todo, eliminaría la tradición,
suprimiría los dogmas...". Weishaupt "se diferenció de sus compañeros
en nombre de la hermandad universal. El estado ideal que Weishaupt tenía
en mente estaba... basado en el sueño imposible de la perfección humana...
El primer día de mayo de 1776, la sociedad secreta que habría de afectar
profundamente gran parte de la historia subsiguiente comenzó a existir
con el nombre de los Illuminati.
"Los Illuminati tenían...un plan .. se decidieron por una muy abarcadora
línea de conducta. Esta formaría y controlaría la opinión pública. Amalgamaría
las religiones al disolver todas las diferencias de creencias y rituales
que las habían mantenido aparte, y se apoderaría del papado y pondría
a un agente suyo en la Silla de Pedro" (p. 7-8).
Estos planes se escribieron en 1776.
Posteriormente, un miembro de los Illuminati, Nubius, en un escrito de
1818 declaró que la meta de los Illuminati es "la completa aniquilación
del catolicismo, e incluso, finalmente del cristianismo. Si el cristianismo
sobreviviera, aun sobre las ruinas de Roma, un poco después reviviría
y viviría" (p. 13). Posteriormente, examinaremos las mismas metas, según
se expresan en el libro de la Nueva Era "The Occult Conspiracy" (La conspiración
oculta). Compton continúa citando la explicación de Nubius sobre la necesidad
de los Illuminati de infiltrar el papado.
"El papado ha estado entrelazado durante setecientos años con la historia
de Italia. Italia no puede moverse ni respirar sin el permiso del Sumo
Pontífice... Es necesario buscar un remedio. Muy bien, hay un remedio
a la mano. El Papa... nunca entrará a una sociedad secreta. Por tanto,
se convierte en deber de las sociedades secretas hacer el primer avance
hacia la Iglesia y el Papa, con el objeto de conquistar a ambos" (p.13).
Esto no es nada más que un llamado a los Illuminati a infiltrar el papado.
Así, la meta desde el principio (1776) fue plantar un iluminista confeso
en el papado, mientras las filas católicas estarían completamente ignorantes
de que esto había ocurrido. Nubius reconoció entonces que ese proceso
podría tomar muchos, muchos años. Previmos la necesidad de invadir y tomar
los conventos y seminarios, para ganar las mentes de las monjas y especialmente
los sacerdotes que suben para convertirse en cardenales. Los cardenales
eligen al Papa (p. 12-15).
¿Cómo fue financiado Weishaupt en su empeño de establecer los Maestros
de los Illuminati? Compton explica:
"El (Weishaupt) recibió respaldo financiero... de un grupo de banqueros
de la Casa de Rothschild. Fue bajo su dirección que se elaboraron los
planes a largo plazo y a nivel mundial de los Illuminati..."
Compton luego confirma la naturaleza espiritual ocultista de este plan
de los Illuminati para un Nuevo Orden Mundial.
"El reclamo de estar poseídos por una influencia de otro mundo podría
no haber sido totalmente falso... someterse a las pruebas que hacen a
un Illuminati de pura cepa (la ceremonia se realizó de noche, en una cámara
subterránea cerca de Frankfurt" (p. 8-9). ¿Recuerdan nuestra discusión,
la semana pasada, sobre las iniciaciones de la American Skull and Bones
society (Sociedad Americana Calavera y Huesos)? También llevan a cabo
su iniciación en una tumba bajo tierra, o cámara, en medio de la noche.
Recuerden, Anton LeVey revela en su libro, Satanic Rituals (Rituales Satánicos),
que esa ceremonia es normal en el satanismo.
Compton registra más de la influencia ocultista de los Maestros de los
Illuminati. "...Algunos ritos y símbolos derivaron un significado innegable
de lo que generalmente es llamado Magia Negra, o de la invocación de un
poder satánico cuya potencia corre como un rayo siniestro...".
"El hombre se guía y recibe órdenes por los símbolos... Los Illuminati
hicieron uso de ... una pirámide, o triángulo, que durante mucho tiempo
ha sido conocida por los iniciados como un signo de fe solar o mística.
En la cima de esa pirámide, estaba, y de hecho aún está, la imagen de
un Ojo humano separado, a la que se han referido en forma diversa como
el ojo abierto de Lucifer... o el observador eterno del mundo y la escena
humana".
"La pirámide era uno de los símbolos que representaba la deidad desconocida
y sin nombre en los cultos precristianos. Siglos después, fue resucitada
como símbolo de la destrucción de la Iglesia Católica; y cuando la primera
fase de esa destrucción había sido producida por aquellos que la habían
infiltrado y desde entonces ocupaban algunos de los lugares más altos
en la Iglesia, la reprodujeron como señal de su éxito".
Compton luego nos estremece con la siguiente revelación:
"El (este Ojo que Todo lo Ve) dominaba sobre las multitudes que se reunieron
para el Congreso Eucarístico de Filadelfia en 1976. Fue tomado por los
jesuitas, que publicaron el anuario de la Sociedad, y apareció en una
serie de estampillas del Vaticano emitidas en 1978" (p. 10-11). El autor
cristiano Bill Cooper, me confirmó este hecho verbalmente por teléfono
cuando llamé a su asistente para tratar de confirmar independientemente
esta chocante información.
Compton identifica más específicamente el verdadero significado del Ojo
que todo lo Ve:
"El Ojo, que se remonta a los adoradores babilónicos de la luna, o astrólogos,
vino a representar la trinidad egipcia (pagana) de Osiris, el sol; Isis,
la diosa de la luna, y su hijo, Horus " (p. 11-12).
De hecho, una de las marcas que identifica al paganismo es su adoración
de la Trinidad como Padre, Madre Virgen e Hijo. Esta Trinidad Pagana se
encuentra en virtualmente cada religión pagana organizada en el mundo.
Compton continúa examinando el progreso del Plan de los Illuminati para
infiltrar la Iglesia Católica desde adentro.
"Para mediados de los 1800, los Illuminati estaban al mando del Estado
de Italia" (p. 17). Pero todavía la oficina religiosa del papado estaba
fuera de su control.
En este punto, debemos recordar que el papado y la Iglesia Católica Romana
entera estaban siendo mortalmente debilitados por la inclusión de doctrina
falsa, pagana. Fue sólo cuestión de tiempo antes de que los Illuminati
pudieran derrocar al papado al implantar exitosamente a uno de los suyos.
El papado estaba destinado a caer como un árbol que se había estado pudriendo
por siglos antes de que cayera de repente bajo la arremetida del viento
persistente. La meta de infiltrar el Vaticano con un iluminista está también
detallada en el libro The Occult Conspiracy (La conspiración oculta),
por Michael Howard, en el capítulo 7, titulado "Secretos en el Vaticano",
páginas 141-160.
Esta meta suprema de los Illuminati de infiltrar a los suyos en los niveles
más altos de la Iglesia Católica no tuvo éxito hasta principios de los
1960, cuando se convocó el Vaticano II. Compton declara, "los librales
o progresistas, seguros de haber traído los designios de las sociedades
secretas a una conclusión exitosa, estaban exultantes... EL mundo entero
de la religión ahora estaba permeado por su influencia..." (p. 62).
"En menos de una década la iglesia había transformado de una implacable
enemiga del comunismo en una activa y bastante poderosa defensora de la
coexistencia con Moscú y la China Roja. Al mismo tiempo, los cambios revolucionarios
en sus enseñanzas de siglos han movido a Roma más y más cerca... de las
del neopaganismo humanista, del Concilio Nacional y Mundial de Iglesias"
(p. 62-63).
"Cuando los efectos del Concilio Vaticano Segundo se hicieron aparentes,
el doctor Rudolf Griurber, obispo de Regensbury, fue llevado a observar
que las ideas principales de la Revolución Francesa, 'que representan
un importante elemento en el plan de Lucifer, estaban siendo aceptadas
en muchas esferas del catolicismo'". Recuerde, Compton es un católico
de toda la vida y aún practicante. A medida que uno lee su libro, se acuerda
de la actitud del escritos de las Lamentaciones.
Compton continúa:
"Aunque se ha conducido mayormente tras bastidores...la lucha entre la
Iglesia y las sociedades secretas ha sido más agria y prolongada que cualquier
conflicto internacional..." (p. 75).
Ahora que el Vaticano II había implementado el Plan de Lucifer, como había
observado el obispo Griurber, luego Compton revela el próximo paso del
Plan de los Illuminati:
"Ahora quedaba concluir una visita realmente histórica con un rito de
iniciación que pondría el sello a esta comprensión recién admitida...".
"Así, el papa Paulo, dio en las Naciones Unidas el 4 de octubre de 1965",
(p.67), un discurso "que propagó el evangelio social tan cercano al corazón
de los revolucionarios, sin una sola referencia a las doctrinas religiosas
que ellos [los revolucionarios] encontraban tan perniciosas" (p. 68).
Luego del discurso, el papa Paulo VI fue al Salón de Meditación de la
ONU. "Un boletín cuidadosamente publicado, que supuestamente trataba sobre
el significado y el propósito del salón, fue producido por Lucis Press,
que publica materiales impresos para las Naciones Unidas". El hecho de
que Lucis Trust es la Casa Publicadora que imprime y disemina el material
de Naciones Unidas, es una devastadora formulación de cargos de la Nueva
Era y la naturaleza satánica de esta organización. Lucis Trust fue establecida
en 1922 como Lucifer Trust por Alice Bailey, para que fuera la compaña
publicadora que diseminaría los libros de Bayley y Blavatsky. En 1923,
Bailey cambió el nombre a Lucis Trust, sin duda porque Lucifer Trust revelaba
en forma demasiado clara la verdadera naturaleza del Movimiento de la
Nueva Era [Constance Cumbey, The Hidden Dangers of the Rainbow (Los peligros
ocultos del arcoiris), p. 49]. Un rápido viaje a cualquier librería de
la Nueva Era revelará que muchos de los libros incondicionales de la Nueva
Era, especialmente todos los libros de Bailey, son publicados por Lucis
Trust.
Ahora regresemos a la historia de la visita del papa Paulo VI a las Naciones
Unidas el 4 de octubre de 1965.
"Este salón [de meditación] era un centro de los Illuminati, dedicado
al culto del Ojo que Todo lo Ve, que bajo un sistema de alegorías y secretos
velados... estaba dedicado al servicio de los cultos paganos, y la obliteración
del cristianismo en favor de las creencias humanistas" (p. 68-69).
Este ritual ocultista de iniciación por el papa Paulo VI en el Salón de
Meditación de las Naciones Unidas, "representó la etapa inicial de un
esquema, el cumplimiento del cual sería... la erección del Templo del
Entendimiento, en cincuenta acres del Potomac en Washington, D.C.... El
propósito subyacente del templo fue revelado de lleno por su... Ojo que
Todo lo Ve... que representaba las seis fes del mundo -- budismo, hinduismo,
islam, judaísmo, confucianismo y cristianismo..." Esta abdicación significa
que el Papa ya no se considera el "Vicario de Jesucristo sobre la tierra"
(p. 70-71).
El escenario está así preparado para la formación y el anuncio de la Religión
del Nuevo Orden Mundial. Esta nueva religión será una combinación de todas
las religiones del mundo, lo que significa el toque de difuntos para la
Separación del Cristianismo Verdadero. Recuerde las palabras de Jesús,
"Yo SOY el Camino, y La Verdad, y la Vida; nadie viene al Padre, sino
por mí" (Juan 14:6). Esta dramática declaración significa que ninguna
de las otras religiones individualmente ni la Religión del Nuevo Orden
Mundial pueden proveer el camino al Padre en el Cielo. Al infiltrar y
tomar control del papado católico romano, Satanás habrá obtenido una enorme
victoria, y estará preparado el escenario para el desarrollo de los sucesos
predichos en el libro del Apocalipsis.
Ahora considere el próximo paso que dio el papa Paulo VI, como lo registra
Compton: "Hizo también uso de un símbolo siniestro, usado por los satanistas
en el siglo seis, que había sido revivido en la época del Vaticano Segundo.
Este era una cruz torcida o partida, en la que se exhibía una figura repulsiva
y distorsionada de Cristo, de la cual los practicantes de la magia negra
y brujos de la Edad Media habían hecho uso, para representar el término
bíblico 'marca de la Bestia'. Aun así no sólo Paulo VI, sino sus sucesores,
los dos Juan Pablo, llevaron ese objeto y lo alzaron para que fuera reverenciado
por las multitudes, que no tenían la menor idea de que representaba al
anticristo" (p.72). En la página 56, Compton retrata al actual papa, Juan
Pablo II, sosteniendo esta cruz torcida o partida.
Qué chocante que un papa católico pueda utilizar o utilice un objeto que
se sabe es satánico, que representa al Anticristo, y hacer que los fieles
en la multitud se inclinen ante él y lo reverencien. Esto nos recuerda
la profecía de Apocalipsis 13:12, de que el Falso Profeta hará que las
gentes de la tierra deifiquen (adoren) al Anticristo.
Pero la peor revelación de Compton aún está por venir.
El papa Paulo luego se presentó en el Yankee Stadium "llevando el efod,
la antigua vestidura... que usó Caifás... quien pidió la crucifixión de
Cristo"..(Ibid).
"Pocos días después del regreso de Paulo a Roma, el obispo de Cuernavaca,
Mendes Arceo, declaraba que 'el marxismo es necesario para hacer realidad
el reino de Dios en la época actual'; mientras que el papa Paulo dejó
saber que Roma...estaba lista para considerar de nuevo las sociedades
secretas" (p.72).
"Una mañana del verano de 1976, unos jóvenes seminaristas católicos se
sintieron sumamente alarmados por una revelación en un diario llamado
el "Borghese...porque el periódico contenía una lista detallada de clérigos,
algunos de los cuales ocupaban algunos de los cargos más elevados, que
se decía eran miembros de sociedades secretas. Fueron noticias sorprendentes,
porque... los estudiantes estaban familiarizados con... la ley canóniga
2335, [que] expresamente declara que un católico que se uniera a una sociedad
de ese tipo sería excomulgado... mientras que la ley canóniga 2336 estaba
relacionada con las medidas disciplinarias a ser aplicadas contra cualquier
clérigo" que se uniera a una sociedad secreta.
Michael Howard, autor de la Nueva Era de "The Occult Conspiracy", habla
de esta misma lista, pero va más allá para revelar que la mayoría de estos
jerarcas católicos eran miembros de logias masónicas (p. 152). Howard
declaró que algunos de estos altos jerarcas del Vaticano eran:
El secretario privado del papa Paulo VI
El director general de Radio Vaticano
El arzobispo de Florencia
El prelado de Milán
El director asistente del periódico del Vaticano
Siete obispos italianos
El abad de la Orden de San Benedicto (p. 152)
Estos estudiantes quedaron horrorizados con esta revelación, porque se
habían emitido repetidas bulas papales contra las sociedades secretas,
comenzando con el papa Clemente XII (1738), y terminando con el papa Pío
XI, que murió en 1939.
Este artículo fue negado en forma muy vociferante por un escritor católico,
M. Jacques Ploncard, en la publicación L'Aurora, quien declaró que ningún
prelado había estado afiliado a una sociedad secreta desde 1830. Sin embargo,
investigadores determinados, algunos de los que fingieron ser miembros
del gobierno, lograron acceso al Registro Italiano de Sociedades Secretas,
y recopilaron una lista de cardenales, arzobispos y obispos que eran miembros
de sociedades secretas. Esta lista incluyó a 125 prelados. Compton luego
hace una lista de estos nombres en las páginas 78-84. El escenario estaba
ahora preparado para la plena aprobación papal de la membresía en las
sociedades secretas. El 27 de noviembre de 1983, el papa Juan Pablo II,
el papa actual, emitió la bula papal que legalizó la membresía en las
sociedades secretas para los católicos.
Ahora podemos entender cómo es que este papa Juan Pablo II puede exhibir
tan descaradamente la cruz torcida o partida, ocultista. Ahora podemos
entender cómo el papa Juan Pablo puede buscar con entusiasmo la dominación
del Nuevo Orden Mundial, como lo afirma Malachi Martin en su libro, The
Keys to this Blood (Las llaves para esta sangre). Martin es un sacerdote
jesuita retirado, que enseñó en el Instituto Bíblico Pontificio del Vaticano.
Finalmente, luego de más de 200 años la Sociedad Secreta de los Maestros
del Illuminati, los originadores del concepto del Nuevo Orden Mundial,
han alcanzado uno de sus principales objectivos, infiltrar a su propio
iluminista como Sumo Pontífice de la Iglesia Católica Romana. Este suceso
ocurrió, como ya hemos declarado, a principios de los 1960, cuando el
papa Paulo VI llegó al poder. Este periodo de tiempo también encaja con
el periodo general de degradación espiritual y apostasía que hemos destacado
en programas anteriores y en nuestro seminario. Es interesante que el
autor cristiano Bill Cooper, en su libro Behold a Pale Horse (He ahí un
caballo blanco), declara, "en 1952, se formó una alianza, que unía...
por primera vez en la historia: Las Familias Negras (la nobleza europea,
que históricamente han practicado el espiritismo ocultista); los Illuminati,
el Vaticano, y los masones, que ahora trabajan juntos para traer el Nuevo
Orden Mundial" (p. 80).
Michael Howard añade la nota al calce final a todo este tema, al concluir
su capítulo sobre la implicación del Vaticano en la corriente hacia el
Nuevo Orden Mundial. Recuerde, Howard no critica al Vaticano; en su lugar,
es un escritor de la Nueva Era que muestra entusiasmo respecto a estos
sucesos. Howard declara, "En las celebraciones en honor a San Francisco
de Asís en 1986, que hicieron énfasis en la unidad de todas las religiones
mundiales, el Papa participó en una oración multirreligiosa por la paz
mundial. Los tradicionalistas se horrorizaron de ver que el Pontífice
compartía alegremente una plataforma con un lama tibetano, un swami hindú,
un médico brujo indígena norteamericano, un rabino judío y un sumo sacerdote
maorí... La unidad de todas las religiones del mundo y el reconocimiento
de que todas derivaron de la misma fuente antigua es la filosofía central
de las sociedades secretas".
En este punto, recuerde las palabras de Jesús, "Por sus frutos los conoceréis".
La corriente hacia el Nuevo Orden Mundial ha visto ocurrir su progreso
más significativo bajo el liderazgo de hombres que exteriormente parecían
sumamente conservadores y tradicionalistas. No se deje engañar.
Finalmente, en un seminario en Boston, en agosto de 1990, el director
en Nueva Inglaterra de la Sociedad Teosófica declaró en forma audaz y
entusiasta que el Plan para la implementación de la Religión Pagana del
Nuevo Orden Mundial pedía que el Papa católico viajara a Jerusalén en
el momento preciso de la historia para acordar una conferencia religiosa
mundial especial. A esta conferencia asistirían todas las religiones mundiales.
En esta conferencia, el Papa anunciaría que desde este momento en adelante,
todas las religiones del mundo serían una. La meta final de los Maestros
de los Illuminati se logrará finalmente, con el liderazgo del Papa.
Pero, por qué debemos sorprendernos de que Adam Weishaupt fuera un sacerdote
jesuita católico. Así, vemos a la Iglesia Católica presente en el inicio
de esta conspiración para el Nuevo Orden Mundial, y en el final.
No se deje engañar.
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